Crónicas

Discurso de Manuel Canduela, líder de Democracia Nacional


DN

Estimados compatriotas, hoy celebramos el doce de octubre, día del Pilar, de la hispanidad, de la Raza, para nosotros hoy, sencillamente el DÍA NACIONAL ESPAÑOL.

Todos los que estamos aquí conocemos el importante significado de esa fecha y por ello lo celebramos con orgullo pero la mayoría de nuestro pueblo, aquejado de un grave alzeimer ha olvidado lo que esta fecha significa.




Nuestro gobierno ha organizado actos institucionales, desfiles militares, pasacalles de La “Hispanidad” pero quienes aquí estamos sabemos que fuera de la vistosidad de nuestros uniformes militares no hay mucho, que son homenajes vacíos. Vacíos por que no rescatan el sentido, el espíritu de una fecha, si no que parecen querer resaltar justo el espíritu contrario.

Echemos a volar nuestra imaginación y recuerdos colectivos para tratar de sentir por que celebramos aquella fecha…

Doce de Octubre de 1492, rendido el Reino Moro de Granada culmina prácticamente la reconquista, (siglos de durísima lucha, de un terrible sacrificio gracias al cual nuestros antepasados devolvieron estas tierra a Europa y a la cristiandad. 800 años de avance palmo a palmo, 800 años de jóvenes marchando a la guerra, perdiéndolo todo a cambo de ganar unos metros de tierra para lograr expulsar al invasor Islámico.

Ese mismo día se culmina también la unidad espiritual de España, realizándose la única persecución de multimillonarios acometida en la historia de la humanidad.

Multimillonarios y usureros que estaban sangrando a nuestro pueblo y que se negaban a aceptar la supremacía de nuestra fe y nuestras leyes son expulsados de España.

Pero no sólo celebramos eso.

Celebramos que contra viento y marea un grupo de idealistas decidieron demostrar que frente a la opinión generalizada la tierra era redonda.

Les llamaron locos, les llamaron aventureros y les advirtieron de todo tipo de fracasos y terribles consecuencias por su osadía pero ellos no desfallecieron en su empeño iniciando así la mayor epopeya que ha conocido la humanidad, iniciado la conquista de América.

No hace falta mucho para imaginar aquí mismo los maderos retorcidos de sus naves a nuestros flancos y las velas desplegadas, desafiando a las tempestades del océano. No nos hace falta mucho por que nosotros somos sus hijos, somos de esa misma raza de hombres que conoce la verdad y que están dispuestos a defenderla aún a riesgo de sus vidas. Somos esos a quienes no les importa que todo el mundo piense otra cosa por que les sabemos profundamente equivocados, engañados o malvados. Somos de esos hombres que aún navegando en un mar hostil nos atrevemos a definirnos como patriotas españoles.

Llegaron a una América que era una sombra de lo que fue, con sus grandes imperios ya caídos y en su lugar crueles civilizaciones que hacían de la esclavitud, de los sacrificios humanos y del canibalismo la base de su sociedad y les llevaron una fe y una cultura radicalmente diferente, nueva para ellos, que les enseñaba que todos los hombres eran iguales y que los liberó de sus crueles tiranos.

¿Qué hubo abusos?

Por supuesto y quien no los ha cometido.

¿Qué hubo excesos?

Por supuesto, pero de que fue la mayor gesta llevada acabo en la historia de la humanidad, la mayor epopeya colectiva llevada a cabo por un pueblo, de eso, no tenemos ninguna duda quienes estamos aquí.

Quienes no parecen saberlo son el resto de compatriotas.

Sobre todo ese gobierno traidor de Rodríguez Zapatero que organiza desfiles para alégrale el día al Borbón y para mantener contento a un ejercito que parece fingir que aquí no pasa nada.

Mientras nuestras fuerzas armadas desfilan alegres ese día, el desafío separatista crece en las provincias dirigidas por los políticos más desleales. Crece el desafío separatista en Cataluña, que lenta pero inexorablemente va borrando todo vestigio de españolidad de Cataluña, que va sibilinamente convirtiendo a la españolisima cultura catalana en una herramienta contra la identidad común, contra la identidad nacional.

Mientras nuestras fuerzas armadas desfilan alegremente, el asesino de muchos españoles, la mayoría miembros de esas fuerzas armadas, de Juana Chaos, pasea libremente por Irlanda por que ese mismo gobierno traidor le ha dejado escapar. Mientras el pérfido de Ibarreche planea como robar la tierra Basca a los españoles, mientras se asegura con sus pactos políticos, leyes torticeras y estatutos independentistas de que nuestro ejército, ese que alegre desfila hoy, no sea capaz de alzarse en defensa de la patria.

Ayer, un supuesto patriota, el líder de la supuesta oposición, en un descuido soltó ante un micro que debía estar cerrado que el 12 de Octubre era un “coñazo”.

Simboliza muy bien lo que para esta casta de destacados que dirige España simboliza esta fecha, un rollo, un coñazo, algo que deben hacer para “hacer el paripé” y contentar a unos sectores de la población que parecen estar despertando… Pues bien señores del PSOE y de la oposición para quienes aquí estamos, el 12 de octubre no es un coñazo, es un compromiso con el sacrificio de nuestros antepasados, es un acto de agradecimiento ante ellos y ante todos aquellos que en épocas pasadas han dado la vida por España para muchos, señores politicastros, el 12 de octubre es sagrado y por ello, llueva o truene, muchos o pocos, a corriente o a contra corriente aquí estaremos celebrándolo.

También, el señor de la sonrisa perpetua, el señor Zapatero, nos tiene un pasacalles preparado, el desfile de las América o algo así lo llama en el que cuatro mulatas culonas desfilaran a ritmo de samba, ¿a eso llaman ahora la hispanidad? No señor, eso no es la hispanidad, la hispanidad son el conjunto de valores que los saco de la selva, los saco de sus tribus, esas tribus de las que ahora dicen sentir tanta añoranza para intégralos en la cultura occidental, la cultura española. Un montón de desarraigados que viven en Madrid, haciendo demostraciones tribales, miembros de asociaciones indigenistas que para colmo odian a España no son la Hispanidad.

Pero es que este cáncer que corroe España parece no detenerse ante nada ni ante nadie.

Hemos sido los que a contracorriente viajamos en esta nave , los nacionales, los que hemos avisado otra vez de que la nación no llevaba buen rumbo. Los que una y otra vez decíamos que el separatismo acabaría desgajando España, que el rencor de la izquierda habría de nuevo viejas y terribles heridas, que la destrucción de esos valores hispanos que nuestros antepasados esparcieron por el orbe solo traía la descomposición de la sociedad, se nos han burlado, pero hoy una vez más queda patente que teníamos razón.

Hoy la sociedad española esta totalmente en descomposición. Separatismo, terrorismo ultraizquierdista, inmigración masiva y descontrolada, falta de formación y de educación, injusticia por doquier, jueces corruptos, asesinos en libertad e inocentes como victimas, miedo a hablar, falta de libertad, abusos de poder, miedo a salir a la calle, islamización de nuevo de España, guerras que ni nos van ni nos vienen y si algo parecía hacer de colchón, de aglutinador que evitaba que todo explotase, eso era la buena marcha de la economía, ahora nos amenazan con la peor crisis económica de la historia provocada por la codicia de cuatro usureros, la mayoría extranjeros y la traición de nuestros políticos que han desguazado nuestros sectores productivos.

Estamos ante la mayor crisis económica de la historia y lo único que se le ocurre al presidente ZP es acometer el mayor robo de la historia a las arcas públicas para repartirlo entre los multimillonarios aquejados de la crisis… ¿Pero donde están las cifras multimillonarias de beneficios que nos daban hace unos meses por televisión?

Los beneficios están en sus bolsillos pero las perdidas tenemos que pagárselas entre todos los españolitos a los usureros y financieros que han ocasionado esta crisis.

De nuevo que diferencia de la España actual con la España de aquel bendito 12 de octubre de 1492… En aquella época, los Reyes católicos expropiaron a los usureros que no quisieron plegarse al interés general del pueblo español, en la España de ZP, este nuevo Robin Hood pero al revés nos robará a los pobres para dárselo a los ricos.

Pero es que aunque la mayoría voten PSOE nosotros que navegamos contra corriente sabemos que se equivocan.

¿Pero y que hace la Oposición?, como no, apoyar al gobierno en el mayor robo orquestado al contribuyente español. ¿Tan tontos son que no ven que dejarle disponer del 5% del producto interior bruto (O más) de la nación al Gobierno para que lo distribuya a su antojo, a ese mismo gobierno nacido del aun no esclarecido 11M es una locura? ¿Que dejarles disponer de 50.000 millones de € a los del partido de la corrupción y de los GAL significa perpetuarlos en el poder?

¿No se da cuenta la oposición de que el mayor dilapidador de la riqueza nacional durante estas últimas décadas ha sido precisamente el PSOE?

Si no se dan cuenta son más que tontos, estúpidos diría yo.

Si se dan cuenta el único apelativo que se me ocurre para ellos es el de traidores.

Ahora, tras desguazar nuestra economía sistemáticamente nos hablan de crisis, y de nuevo teníamos razón, quienes mirábamos la política de industrialización y de creación empleo del anterior régimen con buenos ojos, quienes pedíamos control de la banca usurera por parte del estado, quienes pedíamos protección para nuestra economía, quienes protestábamos del desmantelamiento de nuestra industria, de nuestro campo, agricultura y pesca, quienes criticábamos que a España, en la democracia se la hubiese relegado a vivir del turismo y la construcción. Quienes criticábamos contra viento y marea este estado de cosas resulta que también teníamos razón y se ha demostrado.

Nos insultaban, nos llamaban despectivamente entre risas y burlas, falangistas, fascistas, proteccionistas, pues a lo mejor tenemos algo de todo ello pero lo que es seguro es que no somos ahora nosotros los que hablamos de nacionalizar la banca (Como ya postuló José Antonio) o de intervenir urgente y radicalmente en el libre mercado. Y es que señores, si el comunismo no funcionó históricamente, y ahí también teníamos razón los nacionales, desde aquí afirmo que el ultra capitalismo tampoco funcionará, que es necesario volver a una fortaleza del estado nacional como teníamos hace tres décadas para asegurarnos un porvenir como pueblo y nación.

Aunque creo que describiendo lo mal que va todo en España no he asustado a nadie de los que aquí estamos, no quiero ser pájaro de mal agüero y despedirme sin deciros que hay solución.

Hoy hemos dedicado unos minutos al duelo por la muerte de Jorg Haider, un político Austriaco que había obtenido unos espectaculares resultados electorales: Junto a nuestros camaradas del FPO, comandados por Cristian Estrache habían logrado que los nacionales fueran la fuerza política más votada en Austria. Su muerte no será en vano y otros recogerán su testigo. Nosotros debemos quedarnos con una sencilla reflexión, si los austriacos han podido despertar los españoles también pueden hacerlo. Hay luz al final del túnel.

La hay, en eso consiste ser español, en tener fe en que la hay, en cuando todos opinan lo contrario ser capaz de ser algo Quijote y navegar contra corriente, sin miedo, afrontando la aventura. Agrupándonos en la cubierta como camaradas y sin escuchar los cantos de sirena que desde la derecha o desde la izquierda nos prometen una falsa y rápida solución. Con la mirada puesta al frente, resistiendo amotinamientos si es necesario pero con el rumbo firme.

Si nos mantenemos así, y esa es nuestra misión, por oscura y larga que sea la noche, por virulenta que sea la tormenta pronto avistaremos tierra y podremos enseñar a otros compatriotas a recorrer nuestra ruta.

Si seguimos diciendo la verdad y demostrando que tenemos razón el futuro será nacional o no será nada porque señores sin España, los españoles no tendremos futuro alguno. Sin nación no hay nada.

Hoy 12 de Octubre, por los que cayeron en pro de una España mejor, con las armas o con los arados en la mano, vertiendo su sangre o su sudor en esta tierra para engrandecerla, por ellos y por los que han de venir, sangre de nuestra sangre, hijos de estirpe ibérica, juremos no desfallecer en nuestra lucha por nuestra tierra, la nación Española.

Adelante por España.